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Tramalón ha tenido el gusto de compartir varios minutos de entrevista con Xavi Lorza, copiloto catalán con mucha experiencia en nuestro deporte. Tras un fuerte accidente con Joan Vinyes en el Rallye de Avilés de 2005, Lorza regresó al baquet derecho quince años después. Disputó el Rallyprint RACC junto a Joan Roca en un Opel Astra en la que fue, justamente, su carrera número 250. Disfruten de la entrevista tal y como hemos hecho nosotros. ¡Grande Xavi!

Xavi Lorza en el Rallysprint RACC del pasado fin de semana.

Xavi, lo primero de todo, ¿qué tal estás?

Bien, en casa todos bien. No hemos cogido el virus, y eso ya es algo importante viendo la situación en todo el país y en Cataluña. En relación a mi estado de salud también me encuentro bien. Sufrí un ictus hace cuatro años, el cual me debilitó las funciones de la parte derecha del cuerpo. Pese a ello, puedo realizar con cautela actividades que me gustan mucho, como andar en bicicleta.

Durante los últimos años, ¿has estado vinculado al mundo de las carreras?

Si, después del accidente en 2005 trabajé con Roberto Méndez en la época de los Mitsubishi. Llevaba la organización de la asistencia y de la copa de Promoción con los Evo 9 y 10. Además, desde hace varios años, colaboro con la empresa Rallycar. Me encargo de vender, en Cataluña, material relacionado con la competición, como guantes, monos, cascos y productos similares. El mundo de los rallyes me ha dado, y sigue hacíendolo, una enorme energía para salir adelante.

El catalán en la época de Peugeot Sport.

Antes del Rallysprint RACC, ¿te había surgido alguna otra oportunidad de subirte a un coche de rallyes?

Sí, varios pilotos me comentaron la idea de salir conmigo a alguna prueba suelta, pero no quería por mi familia, tanto hijos, esposa y padres. Diversos pilotos, a los que agrdezco desde aquí, tuvieron intención de ayudarme para salir a una carrera conmigo.

¿Cómo surgió la idea de salir al Rallysprint RACC con Joan Roca?

Joan Roca y yo comentamos esta posibilidad desde el mes de enero, antes incluso del tema de la pandemia. Eso sí, antes de confirmar nada, Joan preguntó a mi esposa (lo comenta entre risas) si podría salir a correr. Dijo que no había ningún problema, y de ahí en adelante ha salido todo perfecto hasta este fin de semana. Es un gran piloto, con mucha experiencia en este mundo y muy buena persona.

Joan Roca y Xavi Lorza en asistencia.

Justamente, con esta prueba, cumplias tu rallye número 250…

Sí, es un número muy emotivo para mí. Muchos pilotos y copilotos han tenido la suerte de llegar a este número e incluso sobrepasarlo por mucho, pero para mí es algo especial. Imagínate la cantidad de recuerdos y vivencias que tengo en esa cantidad de carreras. Me siento afortunado por todo ello.

¿Qué tal se dió la prueba? Lo disfrutásteis a tope, ¿no?

No te haces a la idea, fue un fin de semana muy emotivo y bonito. Una anécdota chula llegó a través del hans, un elemento de seguridad vital hoy en día. Cuando yo corría, sobre todo al principio, no se llevaba este tipo de protección, y en algunos momentos me sentí incómodo porque no podía girar la cabeza.

Joan Roca y Xavi Lorza en uno de los tramos.

Si podrías definir lo que has vivido este fin de semana, ¿cómo lo harías?

Se me ocurren dos adjetivos a la hora de pensar lo vivido este fin de semana, y son maravilloso y mágico. Estoy muy contento porque pensaba que en algún momento podría pasar miedo, pero no fue así bajo ningún concepto. Desde el momento de sellar el carné a la salida del primer tramo, todo fue perfecto para mí.

Además, como he comentado, en algún momento puedo sufrir algún problema de habla. Con las notas resultó «mágico», puesto que no me trrabé en ningún momento. Joan y yo hemos pasado un fin de semana a lo grande, con risas durante y depués de todos los tramos. Incluso vivimos algún susto contra una bola de paja (sólo chapa)…

Además, te enfundaste un mono muy especial de tu época en Peugeot…

Efectivamente, es el único que podía usar entre todos los que tenía guardados en mi casa. En la época como oficiales de Peugeot nos daban dos por temporada. Uno de ellos salió mal parado del accidente, y el restante es el que he aprovechado para este fin de semana. La verdad que me resultó bastante chulo y emotivo.

¿Te gustaría volver a disputar alguna prueba de forma esporádica en el futuro?

A día de hoy, no tengo intención. Si que tengo que decir que el mismo Joan Roca me ha comentado para correr alguna carrera más en 2021, pero por el momento mi idea no pasa por ahí. He llegado a la prueba número 250 en unas circunstancias muy especiales y no lo olvidaré. Estoy muy contento.

Has copilotado muchos coches y pilotos espectaculares. ¿Con cuál te gustaría repetir?

No puedo quedarme con un sólo coche y piloto por suerte (entre risas). Uno de los mejores recuerdos que tengo fue con Joan Vinyes en el Rallye de Canarias del año 2005. Tras un rallye increíble, conseguimos ganar a Dani Sordo Jr, que por aquel entonces era el rival a batir con el C2 S1600.

Otro de los que me ayudó mucho en mi labor como copiloto fue Salvador Serviá. Tuve la oportunidad de disputar mi carrera número cien junto a él. Me enseñó cosas tan increíbles que, en los años siguientes de mi carrera como copiloto, las aproveché para llevar a cabo.

Otra anécdota guapa es la de Jordi Griñó en un Rallye 2000 Viratges de Promoción. Logramos ganar esa carrera, pero mis padres no eran conscientes ni siquiera de que había corrido. A pesar de que lo negué, se enteraron a través de la Televisión Española, la cual emitió un pequeño reportaje. Junto a Griñó, tampoco olvidaré el Rallye Valeo de 1989, duríismo, con una etapa de asfalto y otra de tierra.

Por último, ¿óomo crees que ha cambiado este deporte desde la época de los S1600?

Ha cambiado muchísimo. Ahora los coches corren mucho y se ha invertido mucho en seguridad, pero creo que la esencia de los años ochenta y noventa se ha perdido. Ahora está todo mucho más profesionalizado, desde las copas más pequeñas hasta el WRC. Hace años se veían cosas increíbles, prácticamente «cualquiera» podía correr con medios muy pobres.

Una de las cosas que más ha cambiado también es el asunto de las asistencias. En aquellos años, existían clubs y escuderías con cinco o seis coches (compartiendo asistencia), con los medios justos e incluso con neumáticos compartidos. Una época involidable.

Desde Tramalón queremos agradecer la amabilidad y la predisposición de Xavi Lorza para hablar sobre uno de los fines de semana más emotivos de su carrera deportiva. Sin duda, Lorza es de ese tipo de personas que transmiten energría, alegría por la vida y pasión por nuestro deporte. ¡Sigue así crack!

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